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martes, 29 de abril de 2014

Los Cuatro Acuerdos, Parte 2: No te tomes nada personalmente


¡Hola!

Continuaré escribiendo un poco más acerca de mis impresiones sobre los Cuatro Acuerdos Toltecas. Si no has leído el post anterior, están contenidos en el libro de Miguel Ruiz "Los Cuatro Acuerdos", bastante recomendable. Encajan perfectamente con el concepto de Libertad Mental, paz espiritual, y el concepto de felicidad en general.

El Segundo Acuerdo es el no tomarse las cosas de forma personal. Y tiene su principio en no darle demasiada importancia a lo que otras personas nos dicen, bueno o malo. Aunque está claro que nos gusta cuando nos dicen elogios o cosas positivas, y que cuando nos insultan es cuando más nos hieren, y si no tenemos la conciencia elevada, probablemente sea cuando más notemos los comentarios de otros. Ya he hablado de que el ser humano nota más lo que le afecta o hace daño como un instinto natural de supervivencia.

No tomarse las cosas de forma personal es liberador. Cuando decimos algo, estamos expresando nuestra impresión de la realidad: nuestra opinión, derivada de nuestros juicios, nuestra manera de percibir la realidad, nuestro punto de vista, que, a menos que sea un argumento científico, será 100% objetivo.

Pero pues claro, ¡no vivimos de hacer pruebas científicas! Los juicios y opiniones, eso son, juicios y opiniones. Adjetivos calificativos de acuerdo a nuestro sistema de creencias, de nuestra educación, de nuestra experiencia personal. Por lo tanto, cuando alguien te dice algo, bueno o malo, está juzgando de acuerdo a sus principios y valores, de su experiencia de vida. Por lo tanto, palabras siempre parciales. Las personas se proyectan en sus comentarios.

Ahondaré un poco más en el término "proyección", que tiene su fondo en Psicología, especialmente en la corriente del psicoanálisis. Freud en su tiempo acuñó el término "proyección", a una manera de defensa del sujeto psicológico (la persona) en la que atribuye a otras personas o cosas, defectos, virtudes o carencias. Ese es la definición básica. En resumidas cuentas, cuando alguien nos dice algo siempre se proyecta en sí mismo.

Por lo tanto, si alguien le grita a otro "inútil", quiere decir que de acuerdo a su sistema de creencias, la conducta del otro representa a alguien inútil. O eso, o bien, que de acuerdo a su sistema de creencias, esas son palabras que lastiman, y el propósito del emisor es lastimar al otro con sus palabras.

Tenemos que hacer a la idea que existen por allí muchas personas que buscan, de manera consciente o inconsciente hacernos daño. Y la manera más sencilla, más económica en términos de esfuerzo, es a través de las palabras. La gente elogia son sarcasmo. La gente insulta con intención. Es parte de lo cotidiano, desafortunadamente. Pero tenemos opciones: o nos volvemos víctimas, o nos volvemos parte del círculo vicioso, o bien elegimos aceptar las cosas como son y encontrar la manera de ser feliz con lo que tenemos, con la realidad como es. Es esta última opción la que nos hace aprovechar mejor nuestra estancia en este mundo.

La gente miente. Todos los días. De acuerdo a estudios, el ser humano miente a conveniencia varias veces en el día, sobre asuntos pequeños o grandes. Entender que además, la mentira es un auto-engaño, son las carencias proyectadas en la misma persona que las emite. Nosotros podemos tomar las riendas de nuestra vida, no lamentándonos sobre la gente que nos miente, sino comprendiendo que somos nosotros los que tomaron como significativo el argumento que luego se convirtió en mentira. Los halagos o elogios deben tomarse, pero nunca sobrevalorarlos o usarlos como base, pues son sólo juicios de la gente, al igual que lo malo.

Entonces nos volveremos inmunes a lo que pueda decirnos la gente. Y vivir de acuerdo a nuestras propias convicciones, no de las opiniones de los demás. Pero atención: si hay que atender a los comentarios que puedan servir para mejorarnos continuamente, no vamos a negar totalmente a los signos y señales que nos den las personas, de cosas que podamos mejorar. Pero somos nosotros los únicos jueces y rectores de nuestra vida, y somos el mejor filtro para aquellos señalamientos que pueden significar un tesoro para seguir creciendo en habilidad, cualidades, y experiencias de vida.

Cuando descubrimos el verdadero poder que tenemos de darle el valor que consideramos necesario a los juicios y comentarios de otros, es que comprendemos uno de los más grandes regalos de la libertad espiritual.

Entonces podremos andar en paz y quitarnos tremendas cargas de peso que llevábamos encima sin darnos cuenta.

¡Hasta la próxima!


martes, 12 de noviembre de 2013

Viviendo la transformación


Transformación. Acción o efecto de transformar o transformarse. Alteración de un proceso o sistema debido al cambio de una o más variables.

Es normal que una transformación nos de miedo al vivirla. La transformación no siempre asegura que será mejor que el estado anterior. Existen mutaciones a los procesos, caminos o escenarios alternativos que el sólo verlos en otras personas nos causa parálisis de acción. A veces ni los vemos -basta imaginar la posibilidad de que ocurran-. Son esas cosas que nos hace luchar en contra de nuestra propia naturaleza cambiante y adaptable. Y hace que algunos se queden como orugas por siempre, sin cambios. Lo que muchos no saben es que de errores se han hecho grandes descubrimientos. La Serendipia (encontrar algo que no estabas buscando) sucede y hay que capitalizarla. Hay que aprender a ver las cosas con otros ojos.

Es común que una transformación sea incierta. Por más variables que queramos controlar puede suceder que el resultado no sea el esperado, o peor aún, que el resultado nunca se dé. A veces es sólo mala suerte, en otras ocasiones, es producto de una planeación inadecuada o de un actuar sin pensar bien las cosas. A veces se requerirá adquirir una habilidad en el camino para sortear bien los obstáculos.

Es común que una transformación sea dolorosa. A veces, para lograr el objetivo deseado hay que hacer grandes sacrificios. De tiempo, de recursos, a veces de gente. Podemos perder de buenas relaciones y amistades por vivir una transformación. Se trata de establecer prioridades sobre qué queremos y cómo. A veces no se puede todo. Hay que pensar en el largo plazo.

Una transformación nunca es a medias. Es un proceso completo de cambio. Para que el cambio sea consistente debe ser gradual. Un paso a la vez. Pero esos pasos siempre serán definitivos. Y no hay vuelta atrás. La flor no puede regresar a hacerse semilla. Un ser vivo no puede regresar a ser embrión. Los días pasados no podrán volver nunca.

Una transformación deja experiencia. Cualquiera que sea el resultado. No dejes de vivir una transformación siempre que tu intuición te lo dicte. Pero tampoco puedes vivir transformando. Recuerda que una tranformación, al menos en la naturaleza, siempre tiene fases, necesitas dar estabilidad a tu vida para producir cambios positivos, permanentes y consistentes.

Maneja tu vida, tus tiempos, y vive tus transformaciones plenamente, y no a medias. Se auténtico y no busques transformarte en lo común, lo "normal", lo acostumbrado. Sé libre, decide por tí y no por otros.

Verás que vale la pena.
Y podrás agradecer por todo lo que tienes y tendrás. 

Estamos de vuelta. ¡Arriba y adelante como siempre!

jueves, 13 de junio de 2013

Comprendiendo el libre albedrío


Desde tiempos remotos el hombre poderoso ha encontrado las maneras de controlar a otros. Hasta antes de la Revolución Industrial (hablo del Siglo XIX) las personas sólo podían dedicar sus vidas a lo que su familia hacía. Si el padre había sido herrero, también los hijos ayudaban y eventualmente se quedaban con el establecimiento, propiedad de la familia, que servía a determinados intereses. No había libertad de profesión, mucho menos libertad de expresión. No existían términos como la vocación, la orientación vocacional simplemente no tenía lugar en una sociedad tan limitada de pensamiento.

Llegó la Ilustración y luego la Revolución Industrial, aparecieron más clases sociales, el hombre comenzó a despertar. Hubo terribles y sangrientas batallas por la libertad. Aparecieron las profesiones, la universidad comenzó a ser más pública, la gente se letraba, se educaba. Estudiaba lo que quería ser. Y de pronto el modelo se vició. Tenemos hoy en día, sociedades que buscan a toda costa exprimir a los hombres y evitar que piensen, evitar que hagan lo que quieren. ¡Evitar que sean libres!

La razón principal es porque la libertad da poder. Y de pronto muchos intereses se ven trastocados.

Lejos de querer crear conciencia política y que me acusen de radical, lo que quiero dejar en evidencia es que el ser humano siempre le ha gustado controlar. Su vida, su futuro, otras personas. El hombre y la mujer buscan tener su existencia lo más controlada posible, por eso tenemos gente que no corre riesgos. Que tolera trabajos terribles, a cambio de un poco de seguridad. Robert Kiyosaki, autor de “Padre Rico, Padre Pobre” dice en su libro que la mayoría de las personas son dominadas por el miedo, y la codicia. Hay pocas excepciones a la regla.

Lo vemos en las personas más jóvenes. Muchas veces con intenciones puras, quieren dedicarse a lo que quieren: desde artistas hasta aventureros. Los niños sobre todo son los más puros. Luego entran los padres a la acción de corregir el camino del niño, en su noble tarea de orientarlo, con frecuencia lo encaminan a una profesión que no le gusta pero que a los papás si. Y a veces ni eso. Conozco muchas personas que están donde están por inercia, porque les dijeron que eso estudiaran, no puedo dejar de juntar las cejas y arrugar mi frente.

Recuerdo que de niño quería ser paleontólogo, me encantaban los dinosaurios, y quería desenterrar fósiles y huesos escondidos; luego quise ser arqueólogo, y descubrir civilizaciones perdidas. Llegó el grillete, las cadenas: en mi familia soñaban con tener un médico en la familia. Esforzado en complacer a mis padres, enfoqué mis esfuerzos a estudiar medicina y logré entrar a una prestigiosa escuela de medicina en México, sólo para darme de topes y descubrir que no era lo mío: otras personas estaban viviendo sus sueños a través de mí. Me sentí utilizado, y afortunadamente logré re-encarrilarme, estudié Psicología. Y entonces descubrí al ser humano, que hoy en día casi siempre está perdido y me toca ayudarlo a encontrarse. Desentierro la problemática del ser, y descubro la verdadera esencia de la persona. Mi verdadera vocación.

A veces sucede lo mismo con las parejas que llevan años, hasta que de pronto una parte decide separarse. O las parejas que permanecen juntas toda la vida porque uno de los dos logra controlar a la otra persona, que renuncie a sus sueños (que permanezca en el hogar cuidando a los hijos todo el tiempo), o que cumpla con sus deberes (que busque el sueldo más remunerado sin importar su felicidad), entre otras limitantes. Nos cuesta aceptar el libre albedrío.

La realidad es que si tienes pareja te puede dejar un día de estos, incluso si es tu marido, o esposa. Tu jefe te puede despedir el día que le plazca a él/ella o a la empresa. Tus amigos pueden dejar de buscarte. Tus socios pueden convenir en que no les sirves más, y abandonarte. Y tú, puedes elegir quejarte y hacerte la víctima, pensando que la vida es injusta por no convenir a tus intereses, y ver siempre a otras personas que les va súper en sus vidas. O puedes comprender que existe el libre albedrío entre las personas, que cada uno de nosotros tiene el poder de elegir y tomar decisiones, y así aceptar lo que nos sucede, desapegarnos de nuestros planes, y actuar para seguir adelante con nuevas metas que alcanzar.

Cuando somos rígidos de pensamiento nos cuesta aceptar el concepto de libertad en otros. Procuramos nuestra libertad a costa de otros, sin embargo se vuelve nuestra propia prisión pues para controlar a otros necesitamos supervisarlos, mantenerlos a raya. Y acaba con nuestra libertad. La paradoja andando.

Entender el libre albedrío nos hace comprender la esencia de la vida humana en sí, nos da razones por las que luchar, nos ayuda a mantenernos dinámicos (un día puede ser excelente, y el día siguiente nefasto sin previo aviso). Nos mantiene vivos y activos, si pensamos en positivo (¡por eso es importante pensar en positivo!).


Entender el concepto del libre albedrío, paradójicamente, nos vuelve más libres. Comprender que el enemigo número uno de la libertad del ser humano es el apego total, ya sea a otras personas, o a nuestras posesiones y bienes, inclusive a nuestras creencias más profundas, nos desarrolla, nos hace ligeros de carga. Y si bien tampoco es decir que debes ir a la deriva, sin planes y sin objetivos en la vida, si quiere decir que debemos fluir a través de ella, aprovechar las oportunidades que nos da, tomar lo mejor, y utilizarlo a nuestro favor. Una creencia que tengo y que me he permitido validar es que las cosas nunca salen exactamente cómo quieres. Siempre pueden salir mucho mejor. Lo que sucede es que les ponemos caducidad y queremos que salgan bien al instante, cuando a veces es un resultado de largo alcance, de gran profundidad.

Más adelante te mostraré como abrir tu mente a estos conceptos, que hoy pudieran abrumarte. Ya verás que será más fácil de procesar después. Procuraré tu libertad mental.

Así, al servir y trascender también yo me siento libre. Es la razón por la que le dedico a esto. Que tal, ¿eh?

¡Adelante pues, a crecer juntos!

miércoles, 12 de junio de 2013

Autocontrol para ser libres




Uno de los principales obstáculos para dejar atrás viejos hábitos y adquirir nuevos hábitos o habilidades es nuestra falta de fuerza de voluntad. La neurociencia nos habla acerca de cómo determinados comportamientos o pasos a seguir crean en nuestro cerebro patrones de pensamiento o “caminos” más fáciles de recorrer neuroquímicamente, un ejemplo de esto es el fumar tabaco. Un cigarrillo nos libera ciertos neurotransmisores que causan sensación de relajación y bienestar por un momento; por lo tanto un fumador que de pronto quiere dejar de fumar se va a topar con que no puede hacerlo tan fácilmente, aunque sepa que su hábito puede causarle mucho daño a largo plazo, esto pasa porque su cerebro creó ya un patrón agradable bioquímicamente más difícil de contrarrestar.

Así también una persona que de pronto quiere cambiar sus pensamientos de negativos a positivos (tal vez leyó este blog jeje) puede que comience a sentirse con frustración porque por más esfuerzos que hace su forma de pensar y actuar sigue siendo la misma. Lo mismo una persona que se deprime con frecuencia. El cerebro forma patrones, y económicamente en términos de energía resulta muy caro para el cerebro cambiar y actuar diferente ante un determinado estímulo. Recordemos que lo más básico en el ser humano, lo más instintivo, es su supervivencia, y en términos de supervivencia lo que quiere el cuerpo es gastar la menor energía posible.

Sin embargo para alcanzar la libertad mental auténtica necesitamos desarrollar la capacidad de autocontrol, que nos permita tomar las riendas de nuestras propias decisiones, y dejar de ser arrastrado por la costumbre, el hábito, las emociones o las presiones de la sociedad. El ser humano libre sabe desarrollar nuevos y poderosos hábitos y creencias que le permitan sobreponerse a cualquier adversidad que se le presenten. La lucha es contigo mismo, y nadie más. Los resultados de la competencia son sólo un reflejo externo de la pelea interna del atleta por superar su propia marca. Lo mismo pasa con el resto de las personas.

Crear autocontrol de la nada no es fácil y requiere tiempo, pero aquí van algunos pasos que te permitirán crearlo y que te servirán como punto de apoyo:  
  1. Acepta que tienes que cambiar algo. Quizá tienes algo de sobrepeso y necesitas comer mejor; quizá eres muy desordenado y tus amigos evitan visitarte a tu lugar porque siempre tienes un desastre, lo que sea, lo importante primero es aceptar que tienes un problema, así lo haces consciente y puedes hacer algo para cambiarlo.
  2. Establece un diálogo interno contigo mismo. Si es necesario frente a un espejo y en voz alta, es común que al escucharse denunciar el problema que tienen se den cuenta de que las soluciones son sencillas o que han estado frente a ellos mucho tiempo. 
  3.  Lleva un diario de seguimiento. Si quieres hacer ejercicio lleva control de cada vez que vas al gimnasio, plantea una meta razonable y alcánzala. Un método que utilizo mucho con la gente que he ayudado a dejar de fumar es llevar un control diario de cuántos cigarros han fumado en el día. Así establecen una marca, hacen consciente el problema, y el acto de anotarlo los hace “sentir mal”, lo cual motiva sus deseos de dejar de fumar. Además se dan cuenta del dinero que se han gastado en hacerse daño (los cigarros son cada vez más caros), no es lo mismo tener una idea de cuánto han gastado que ver la cantidad exacta en papel. 
  4. Imagínate a ti mismo con el nuevo hábito. Visualízate logrando aquel hábito que querías lograr. Imagínate musculoso si quieres hacer ejercicio, imagínate conduciendo un auto nuevo si lo que quieres es ahorrar para comprar uno. Pero con lujo de detalle, como te ves, como te sientes, que hay alrededor. Más adelante publicaré un post sobre cómo aprender a visualizar con detalle. 
  5. Las profecías autocumplidoras funcionan. Evita diálogos improductivos como “ya lo he intentado antes”,  “es que yo soy muy flojo”, “siempre me sale mal”; ignora los comentarios de otros cómo “X persona ya lo hizo y no funcionó”, el cambio es tuyo y no involucra más que tu fuerza de voluntad y tu madurez como persona para lograrlo. 
  6. Ve paso a paso. Establece objetivos pequeños y alcanza metas cortas día con día. Disfruta cada logro y prémiate a ti mismo cuando alcances cada etapa. 
Recuerda que la libertad de una persona está en poder elegir, el autocontrol es una característica humana elevada que nos permite vivir una vida plena, más allá de las circunstancias que vivimos o el contexto que sucede a nuestro alrededor.

¡A seguir adelante!

lunes, 10 de junio de 2013

Aprendiendo a pensar en positivo





Una de las primeras cualidades o características que debería tener una persona que desee ser libre mental y emocionalmente es la capacidad de pensar en positivo. Según estudios de neurociencia, nuestro cerebro, con todos sus cambios evolutivos, siempre se ha dado a la noble tarea de protegernos de peligros potenciales, sin duda éste es un rasgo que permitió a los seres humanos, físicamente frágiles y vulnerables, sobrevivir a los múltiples riesgos y peligros que han amenazado alguna vez con terminar con la vida del hombre sobre la Tierra. Tal sería la razón por la cual tendemos siempre a estar evaluando constantemente, casi siempre "a la mala", pensando mal, o notando más lo que nos afecta que lo que nos beneficia.

Daniel Goleman, autor que consolidó el concepto de Inteligencia emocional señala en su obra que muchas personas con altos niveles de inteligencia frecuentemente se ven aventajados en calidad de vida y logro de metas por otras personas con menos habilidades intelectualmente hablando, pero con una mayor resiliencia, pensamiento adaptativo, y manejo de las emociones. El pensamiento positivo contribuye en gran parte a esto.

Nuestra mente es muy hábil a veces en hacernos sentir mal, enfocando siempre en lo malo y minimizando lo bueno. Incluso malas experiencias pueden ser positivas con el enfoque adecuado. Existe lo que es el "locus de control" el cual se puede dividir en interno y externo. Las personas que sienten que tienen control sobre su vida tienen un locus interno. Las personas que atribuyen sus sucesos y eventos en su vida a factores ajenos, como la suerte, el destino, u otras personas tienen un locus externo. Cómo ser humano libre, debemos aprender a tener un enfoque flexible.

Muchas veces es nuestra propia rigidez mental la que nos produce malestar. Simplemente no podemos aceptar fácilmente el que cosas desagradables o molestas sucedan en nuestra vida de cuando en cuando. Y cuando nos suceden, tenemos actitudes improductivas, cómo quejarse de todo, estar "de genio", o simplemente quedarnos pasivos sin hacer nada, pensando hacia adentro lo malo que puede ser el mundo.

Cambiar el vitral con el que vemos las cosas no es fácil de entrada, necesitas crear un hábito lo suficientemente consistente para que percibas los beneficios de pensar positivamente y fijarlo a tu estilo de vida, que se volverá más activo y productivo. Fluir a través de la vida y aceptar su ir y venir con buena actitud es uno de los mejores regalos que podemos hacernos a nosotros mismos, y que muchas personas jamás llegan a conseguir en sus vidas. El pensamiento positivo puede ayudarnos a llegar más lejos que otros, además de darnos una mejor calidad de vida... ¡nos lleva a la libre mente!

Puedo adelantarles que en este blog tocaremos múltiples veces el tema del pensamiento positivo. A través de varias técnicas conseguirás romper antiguos patrones de pensamiento que hacen daño y cambiarlos por otros pensamientos más brillantes, positivos, desarrolladores. Será genial y estoy seguro que a muchos les gustará. 

Por ahora les dejo algunos tips para comenzar ya a pensar positivamente:

  1. Ten calma. Un estilo de vida más agitado de lo que tu mente y cuerpo pueden soportar puede conducirte a pensamientos nocivos que socavan tu espíritu. Tomate espacios en el día para despejarte un poco. Diversos estudios laborales de ergonomía y productividad nos indican que por cada 90 minutos de trabajo requerimos 10 de descanso. Aprende a ser efectivo y modera tu ritmo de trabajo. Si es muy acelerado tal vez deberías replantear algunas cosas en tu vida.
  2. Haz ejercicio. Caminar 15 minutos al día puede hacer la diferencia. Si no tienes tiempo puedes probar con ejercicios suaves en la oficina, en internet hay muchos sitios de ejercicios que te activan sin tener que salir de tu cubículo o molestar a otras personas en tu trabajo. El ejercicio puede ayudarte a aumentar tu resistencia física y tu concentración; las endorfinas que produce el cuerpo te hacen sentirte mejor, además mejoras tu salud y eres más resistente a enfermedades... ¡a qué esperas!
  3. Come bien y evita los vicios. A veces me sorprendo de ver como las personas maltratan su cuerpo sin darse cuenta. No saben cuanta gente conozco que nunca desayuna antes de salir por la mañana a trabajar. ¡Y cuantos desayunan una rosquilla o galletas de chocolate! Otros nisiquiera desayunan pero se fuman un cigarro camino al trabajo, lo que es mil veces peor. Un desayuno ausente o muy pesado te pueden volver cansado e irritable. Incluye fruta en tu desayuno, toma más agua, procura los cereales en la mañana (obvio no te busques los más azucarados del mercado). Con el tiempo te sentirás mucho mejor y por ende tu diálogo interno mejorará. De los vicios ni digo nada, seguro ya lo sabes ¿qué no?
  4. Duerme bien. Has pruebas con tu cuerpo probando diferentes cantidades de horas y apégate al horario que te haga sentir mejor. Conozco personas que con 4 horas de sueño se sienten genial. También he conocido personas que con 8 horas aún les resta sueño. ¿Sabías que Albert Einstein necesitaba 11 horas de sueño diarias? Caras vemos, horarios de sueño no sabemos.
  5. Rodéate de buenas compañías. Un amigo bien elegido puede apoyarte moralmente cuando más lo necesitas. Buenas amistades pueden recargar nuestras energías y llenarnos de positivismo y alegría. Por el contrario existen personas "tóxicas" que generan vacíos emocionales y desgastan nuestra energía interna. Las personas tóxicas casi siempre están tristes o cabizbajas y siempre te cuentan sus quejas o desgracias. Si bien todos necesitamos de apoyo y consuelo de vez en cuando, cuando se vuelve una constante termina por resultar muy cansado para el amigo que sirve de soporte. Si cuentas con varias amistades de este tipo considera seriamente alejarte.
  6. ¡Aprende a meditar! Meditar es una técnica asombrosa. Más adelante en este blog enseñaré algunos tips para aprender a meditar si no sabes. Meditar produce cambios físicos en nuestro cerebro, siempre para bien.
Hay otros tips, pero prefiero mostrarlos más adelante. Si quieres pensar más positivamente creo que ya tienes mucho que hacer.

¡Wow! Hoy me he extendido bastante. Tengo muchísimo material que compartirles. Ya verán que cambiaremos vidas para bien... ¡ya verán! 

¡Adelante pues!  

domingo, 9 de junio de 2013

Soy Peter, Liberador Mental





¡Hola!

Me dicen Peter. Soy Psicólogo y me encanta mi profesión.

Desde hace 5 años me he dedicado a leer y aplicar todo lo relacionado a patrones de pensamiento, creencias, autoestima, estrés, programación neurolingüística, neurociencia. He leído sobre múltiples autores expertos en su ramo. He procesado sus conocimientos, y he decidido apoyarme en ellos para ayudar a todas las personas que quieran llevar sus capacidades a un nuevo nivel, y orientarlos en su búsqueda de su autorrealización y felicidad.

Este blog está dirigido para aquellos que requieran apoyo en liberar sus cargas emocionales, sus miedos, sus creencias limitantes, y que busquen romper aquellas ataduras que frenan su camino a ser triunfadores y sentirse plenos en sus vidas.

Sentirás que andas más ligeramente por la vida, te sentirás pleno(a) y sobre todo atraerás a ti cosas positivas a tu vida que jamás imaginarías, el pensamiento positivo crea mundos mejores al portador, y a las personas que lo rodean. Tu pones tu propio límite.

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Hello!

They call me Peter. I'm a Psychologist and I love my profession.

Since 5 years ago I've been studying exhaustively everything related to thinking patterns, beliefs, self-esteem, stress, neurolinguistic programming, neuroscience. I've been reading over multiple authors that excel in their field. I've learn their knowledge, and I've decided now to support on them to help those people who want to take their capabilities to a new level, and guide them in their search for self-fulfillment and happiness.

This blog is directed for those who need help in getting free from their emotional burdens, their fears, their negative beliefs that limits them; and want to break free from those bindings that blocks their way to feel success and fulfillment in their lives.

As a reader you will feel around with less luggage in your life, you will feel fulfillment and you will attract positive things to you, that you will ever imagine. Positive thinking creates better worlds for the carrier of those thoughts and for the people that surrounds them. You put your own limit.